Libro: Querido hijo: estás despedido
Auto: Jordi Sierra i Fabra
Ahora el niño vio que todo fue muy enserio, se acerco al parque donde solía estar con los amigos pero esta vez no a jugar sino hablar con ellos, al rato se sentó hablar con un enviado que le aconsejo sobre que por qué no intentaba de nuevo hablar con sus padres.
Opinión: tenemos que tener en cuenta nuestros errores como para pedir perdón a nuestros padres, pues ellos son los que deciden las cosas; pero por ningún motivo debemos perder aquella esperanza la cual nos mantiene confundidos si en realidad lograremos lo que queremos.
Recuerda - lo último que se pierde es la esperanza-.
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